Articulos teoria polivagal
|

Teoría polivagal: debate científico y uso en psicoterapia

5
(8)

Introducción

El debate sobre la teoría polivagal se ha vuelto especialmente relevante en los últimos años, y la Teoría Polivagal se ha convertido en un lenguaje común en psicoterapia, trauma, terapia somática y trabajo relacional. Muchas personas la usan para comprender por qué, ante determinadas situaciones, pasamos de la conexión a la defensa o a la desconexión.

Pero cuando una teoría se populariza, aparece un riesgo: convertir un marco clínico propuesto en un conjunto de frases simplificadas (“si tu cuerpo hace esto, entonces estás en tal estado”, “si tu corazón muestra esto, entonces estás regulado”, etc.). En paralelo, en el ámbito científico han surgido críticas relevantes sobre algunas afirmaciones fisiológicas que a veces se presentan como hechos indiscutibles.

Esta entrada resume el debate sobre la teoría polivagal de forma clara: qué se discute realmente, qué partes generan más controversia, qué utilidad se le atribuye y cuáles son sus límites y cómo usar este marco con rigor.


Qué aporta la Teoría Polivagal en terapia

Más allá de tecnicismos, su contribución central ha sido ofrecer un mapa sencillo para comprender algo que en clínica vemos constantemente:

  • El organismo no “elige” siempre desde la voluntad: responde desde estados corporales.
  • La experiencia de seguridad o amenaza cambia la manera en que pensamos, sentimos y nos relacionamos.
  • La regulación emocional no es solo “mental”: también es corporal, fisiológica y relacional (co-regulación).

En la práctica, quienes utilizan este lenguaje buscan:

  • dejar de culparse (“no es que yo sea débil: mi sistema se protege”),
  • entender reacciones automáticas,
  • trabajar el trauma con más compasión y concreción,
  • diseñar intervenciones centradas en seguridad, ritmo, vínculo y presencia.

Debate sobre la teoría polivagal: no es solo “si la teoría es verdadera o falsa”

Lo que se discute hoy no es únicamente la utilidad clínica del enfoque, sino cómo se justifican algunas afirmaciones fisiológicas y cómo se ha enseñado la teoría fuera del ámbito académico.

En términos simples, hay dos posiciones principales:

1) Visión “marco clínico de estados”

Para esta perspectiva, la teoría es sobre todo un modelo de organización funcional: describe cómo el cuerpo cambia de estado (conexión, defensa, desconexión) y cómo esos estados condicionan la experiencia y la conducta.

Desde aquí se insiste en que:

  • la teoría no debería reducirse a una sola medida corporal,
  • hay que evitar lecturas “mecánicas” del tipo “si ocurre A, entonces el estado interno es B”,
  • el valor clínico está en trabajar seguridad, vínculo y regulación, no en etiquetar.

2) Visión “premisas fisiológicas que deben sostenerse”

La segunda postura pone el foco en que, si se atribuyen a la teoría afirmaciones fisiológicas específicas, entonces deben demostrarse con claridad y consistencia.

Desde aquí se subraya que:

  • algunas medidas corporales usadas como soporte (por ejemplo, señales obtenidas a partir del ritmo cardiaco) pueden estar influidas por muchos factores,
  • por tanto, no deberían interpretarse como un termómetro directo del “estado interno”,
  • algunas afirmaciones divulgadas como certezas se han presentado con exceso de seguridad.

Debate sobre la teoría polivagal: el punto más discutido y qué podemos inferir a partir del corazón

Una parte importante del debate gira alrededor de esto:

¿Podemos usar ciertas señales del ritmo cardiaco como indicador fiable del estado del sistema nervioso autónomo y de la capacidad de conexión y seguridad?

Las críticas sostienen que:

  • esas señales están influidas por respiración, reflejos de presión arterial, edad y otros factores,
  • por tanto, pueden ser ambiguas: pueden cambiar sin que eso signifique lo que se cree que significa.

Los defensores del marco sostienen que:

  • respiración y corazón no están “mezclándose por error” necesariamente, sino que pueden estar coordinados por patrones centrales,
  • y que lo relevante no es una lectura simplista, sino la coordinación global entre sistemas.

Las medidas del ritmo cardiaco no son, por sí solas, un detector de seguridad o regulación. En consulta se puede observar la respiración, la voz, la orientación y la experiencia que comunica la persona, pero esos signos no identifican de forma directa una vía vagal ni sustituyen una evaluación clínica.


Otro tema sensible: “apagado” o desconexión

En divulgación, a veces se dice que existe un “apagado” corporal específico, atribuido a una vía concreta del nervio vago, y que esto explicaría colapso, inmovilización o disociación.

Las críticas actuales advierten que:

  • se ha convertido en un “diagnóstico rápido” (“eso es tal vía activada”) sin suficiente fundamento,
  • y que la fisiología real es más compleja.

Traducción clínica: la desconexión existe y es muy real, pero conviene trabajarla como un fenómeno multidimensional: historia, protección, vínculo, ventana de tolerancia, recursos, contexto y significado. Etiquetar con demasiada literalidad puede empobrecer la comprensión.


Debate sobre la teoría polivagal: ¿debo usar la Teoría Polivagal en terapia?

Puede emplearse como lenguaje para explorar la experiencia, explicando que sus premisas fisiológicas son objeto de debate. Que un mapa resulte comprensible no demuestra que sea un tratamiento eficaz por sí mismo ni valida todas sus explicaciones biológicas.

Cómo usarla con rigor (recomendaciones prácticas)

  1. Evita equivalencias directas

    • En vez de “si pasa esto, entonces estás regulado”, usa: “podría indicar un cambio de estado”.
  2. Prioriza la fenomenología clínica

    • Observa signos de orientación, contacto, voz, micro-movimientos, respiración, capacidad de pausa, respuesta al vínculo.
  3. Trabaja la seguridad como proceso, no como etiqueta

    • Seguridad no es “estar calmado”: es tener capacidad de flexibilidad, elección y retorno.
  4. Diferencia el lenguaje educativo del lenguaje científico

    • El lenguaje para pacientes puede ser sencillo y compasivo.
    • El lenguaje científico requiere cautela con afirmaciones causales.
  5. Integra con otros marcos

    • Teoría del apego, trauma, método Hakomi, Método Aleces, Sensorimotor, terapia somática, neurobiología interpersonal, y modelos de regulación basados en evidencia.

Por qué este debate es una buena noticia

Que existan críticas y respuestas no significa “guerra de bandos”. Puede ser una oportunidad para:

  • limpiar simplificaciones,
  • afinar la formación,
  • sostener lo clínicamente valioso,
  • y mantener el rigor cuando hablamos de fisiología.

En psicoterapia corporal, esto es crucial: no necesitamos convertir el cuerpo en un argumento de autoridad. Necesitamos usar el cuerpo como vía de escucha, intervención y relación.

Te dejo los enlaces a los tres artículos para que los puedas revisar:

  1. Porges, S. W. (2025). Polyvagal theory: Current status, clinical applications, and future directions. Clinical Neuropsychiatry, 22(3), 169–184. https://doi.org/10.36131/cnfioritieditore20250301
  2. Grossman, P., y colaboradores (2026). Why the polyvagal theory is untenable: An international expert evaluation of the polyvagal theory and commentary upon Porges, S. W. (2025). Polyvagal theory: Current status, clinical applications, and future directions. Clinical Neuropsychiatry, 23(1), 100–112. https://doi.org/10.36131/cnfioritieditore20260110
  3. Porges, S. W. (2026). When a critique becomes untenable: A scholarly response to Grossman et al.’s evaluation of polyvagal theory. Clinical Neuropsychiatry, 23(1), 113–128. https://doi.org/10.36131/cnfioritieditore20260111

Preguntas frecuentes

¿La Teoría Polivagal está “demostrada”?

Las observaciones generales sobre emoción, cuerpo y relaciones no validan automáticamente las hipótesis específicas de la teoría polivagal. El intercambio entre Grossman y colaboradores y Porges, citado abajo, discute sus fundamentos y cómo deben interpretarse los datos.

¿Sirve para el trauma?

Puede ofrecer un vocabulario para hablar de respuestas automáticas, pero eso no demuestra eficacia terapéutica específica para el trauma. El tratamiento debe apoyarse en una valoración individual y en la evidencia pertinente al problema, evitando diagnósticos fisiológicos rápidos.

¿Es recomendable medir el cuerpo en terapia?

Puede ser útil en algunos contextos (biofeedback, investigación, trabajo somático). Pero una medida aislada no debería usarse como “veredicto” del estado interno.

¿Qué es lo más importante entonces?

La capacidad de flexibilidad: pasar de defensa a contacto, ampliar ventana de tolerancia, y recuperar seguridad a través del vínculo, el cuerpo y el contexto. Y este es el foco de mi trabajo en psicoterapia del Trauma, siguiendo fundamentalmente el Método Hakomi y los trabajos de sobre ética profesional del Right Use of Power, entre otros.

Revisión del contenido: 11 de octubre de 2026. Puedes contrastar la referencia de Porges (2025) en PubMed, la crítica de Grossman y colaboradores (2026) y la respuesta de Porges (2026). Este texto es divulgativo y no permite identificar el estado de tu sistema nervioso ni establecer un diagnóstico.

Para conocer el trabajo que ofrezco en consulta, visita terapia individual en Bilbao. También puedes leer la introducción al trauma psicológico o consultar disponibilidad para una primera cita.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 8

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.